
Comienzas amando, inevitablemente, su poesía,
a necesitar una a una sus letras amargas.
Se cala en ti, se impregna en todo,
como el olor de los cementerios.
a necesitar una a una sus letras amargas.
Se cala en ti, se impregna en todo,
como el olor de los cementerios.
Lejano, doloroso y aún así esperado
alcanza tu piel y no puedes sino entregarte.
Basta entonces su voz para aceptar la no renuncia.
Este hombre está dentro tuyo sin tocarte,
es parte de ti sin poseerte.
alcanza tu piel y no puedes sino entregarte.
Basta entonces su voz para aceptar la no renuncia.
Este hombre está dentro tuyo sin tocarte,
es parte de ti sin poseerte.
Sucede que de pronto te apresa,
sacia sus ansias y las tuyas, te envuelve,
sacia sus ansias y las tuyas, te envuelve,
desliza sus manos, te recorre,
toma para sí mujer.
Te hundes en su mirada y él en ti,
te subyuga, te consume, se nutre.
No hay otro modo de vivirlo ni camino de regreso
toma para sí mujer.
Te hundes en su mirada y él en ti,
te subyuga, te consume, se nutre.
No hay otro modo de vivirlo ni camino de regreso
porque cuando vuelve el mundo a ser el que siempre ha sido,
sin él,
ya no hay lugar para ti, sólo el espacio que él habita.
En tu paso por su vida no sólo fuiste piel, palabra y silencio,
fuiste parte también de su dolor contenido.
sin él,
ya no hay lugar para ti, sólo el espacio que él habita.
En tu paso por su vida no sólo fuiste piel, palabra y silencio,
fuiste parte también de su dolor contenido.
No hay recuerdo más lleno de luz…
No hay forma para el olvido.