sábado, octubre 07, 2006


Yo simplemente anhelaba su presencia,
tenerle para mí en rabioso celo
y he debido compartirle con tanta gente,
tanta que sin darme cuenta extravié al poeta,
su palabra certera,
y a cambio me he encontrado
con el hombre común,
aquel a quien mi alma,
acostumbrada a otra luz,
no reconoce.
Entonces doy la bienvenida al amigo
y me despido del recuerdo
de aquel ser que hizo nido en mis ansias.

2 comentarios:

crichard dijo...

En lo profundo de estar encimita de la nada, el horizonte se vuelve limite terso de entregarse al patibulo como hogar permanente, la luz utilitaria de un verso necesario se te fue otorgada por obra y gracia de tu sensibilidad, y fue apreciada en honbor y obra por mi ser que acepto tu oda y ansia respetuosa de tener.
Te quiero con el respeto sumiso de quien admir a quien puede y sabe amar en claridad, y puede usar la luz que se le entrega, en este caso , en mi batalla no me sirven las espadas de la compañia a cualquer precio ni la bondad lastimera de los muchos, pero eso si, mujer de belleza superior en alma y vida, mis gracias han de cobrar vida mas qe una vez en el resto de mi vida.
te quiere crichard

Claudia Pedernera dijo...

Mi sol...que bellas palabras para un dia triste, para una noche eterna, para un día sin sol...
Pronto te cuento el porque de mi dolor.
Besos argentinos